Aportes de la psicología a la comprensión del fenómeno de lo moral

Es de nuestro interés disciplinar y de nuestra obligación al hablar de lo moral y lo ético, buscar medios, metodologías y dinámicas que puedan extrapolarse a las distintas aristas de lo cotidiano de nuestra sociedad. Observamos casos, donde la moral es puesta en conflicto desde las edades tempranas en el colegio, ya que estos establecimientos y este dispositivo educativo, tiene sus focos mayormente puesto en la competencia y rivalidad, viendo a otro individuo como un ente amenazante. ¿Cómo no hacer bulling cuando lo que has observado del mundo cercano, valora aspectos principalmente intelectuales, dejando de lado el desarrollo sistémico de un ser humano? ¿Qué pasa con la identidad de quienes tienen potencializadas distintos ámbitos del quehacer cotidiano? Estas son preguntas que todos debiésemos tomar en cuenta o al menos poner en tensión.
Nuestra propuesta como grupo radica en la que es necesario, mas bien imprescindible, el desarrollar nuevas dinámicas tanto de aprendizaje, como de reflexividad moral, que sean construidas interdisciplinarmente haciendo cargo a cada individuo de su propio proceso en la colectividad. ¿Cómo podemos hablar de “moral” cuando vivimos en sociedades que escapan del quehacer moral? ¿Cómo les enseñamos lo moral a nuestros niños cuando vemos que estamos en sociedades totalmente segmentadas, diferenciadas en estratos sociales, controladas por los agentes de poder y que potencian patógenamente el desarrollo de la individualidad, valorando lo “social” como un acto caritativo simplemente?. Creemos que tenemos que demostrar y encarnar  “lo moral” en cada acción y estructura que se alza, en función de la equidad, la igualdad y el espíritu comunitario.
Desde nuestra posición política creemos que es necesario analizar las problemáticas individuales desde un foco que albergue las dinámicas sociales, por tanto, problematizar los sistemas sociales e intentar desde el manejo estatal (si aún queda esperanza) o desde la propia practica de vida, construir un vivir donde lo subvalorado del neoliberalismo competitivo disminuya su espacio de dominio. Y donde la ayuda mutua, el espíritu colectivo, la conciencia de otro igual a uno, la autosustentabilidad energética y alimenticia, el desarrollo de actividades recreativas y a la vez educativas potencialicen el aprendizaje significativo (Ausbelt) y la mediación social que cada uno como individuo ha aprendido de este sistema que hoy pierde sentido moral y sustancia. De esta forma la moral adquiere un sentido a la hora de transmitirle a cualquier individuo.
En el siguiente artículo es posible notar la deficiente apropiación de los sujetos respecto a lo que comprenden por moral, es decir, si bien muchos aplican en su vida cotidiana actos “moralmente correctos”, aquello no lo hacen por un bien común, sino más bien por evitar el castigo. Por ello, ¿qué ocurre cuando el acto “moralmente correcto” transgrede el bienestar de otro?¿no será urgente comprender qué es lo moral desde una visión crítica que aspire realmente a un bien común, no sólo para las esferas del poder?
http://www.convencion.org.uy/menu1-12.htm

Comentarios

  1. Respecto de su primera pregunta, podríamos pensar más bien que ese acto no estaría dentro del ámbito de la moral sino del ámbito de las convenciones (que no siempre acatarían a un acto moral correcto).

    No queda claro cuál es su argumentación respecto del artículo que presentan. Falta conectarlo con su propuesta.

    Texto en general claro y relevante.

    Comentario: 2 ptos.
    Preguntas: 2 ptos.
    Formalidad: 2 ptos.

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  2. Corrección, me refería a la siguiente pregunta que plantean: ¿qué ocurre cuando el acto “moralmente correcto” transgrede el bienestar de otro?

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